El tema de las adicciones ha sido abordado en una de las clases, a través de la exposición del grupo de trabajo de nuestros compañeros Pedro, Carmen y Sara. La temática elegida ha sido muy interesante y a través de su exposición han logrado transmitirnos determinados conocimientos de los que hasta entonces no éramos conscientes.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la adicción es una enfermedad física y psicoemocional. En el sentido tradicional, se entiende como una dependencia hacia una sustancia (alcohol, por ejemplo), actividad (ludopatía, por ejemplo) o relación (codependencia). Las adicciones son una dependencia hacia algo que trae consigo graves consecuencias en la vida real, deteriorando y destruyendo relaciones, salud (física y mental), así como la capacidad de funcionar de manera efectiva.
En la actualidad se acepta como adicción, cualquier actividad que el individuo no sea capaz de controlar y que lo lleve a manifestar conductas compulsivas y perjudiciales para su calidad de vida como, por ejemplo, adicción al juego (ludopatía) o a las nuevas tecnologías (tecnofilia).
En relación a las adicciones los compañeros resaltaron el pensamiento adictivo, el cual es definido por David Sedlak (1983), como “La inhabilidad de una persona para tomar decisiones sanas por el bien propio".
Dentro de las adicciones señaladas aquella que más me llamó la atención fue la de la codependencia, la cual es una condición psicología en la que alguien manifiesta una excesiva, y a menudo inapropiada, preocupación por las dificultades de alguien más. El codependiente suele olvidarse de sí mismo para centrarse en el otro, por eso es muy común que se relacione con gente “problemática”, para poder rescatarla y crear de este modo un lazo que los una. Así, el codependiente al preocuparse por el otro, olvida sus propias necesidades y cuando la otra persona no responde como éste espera, se frustra, se deprime e intenta controlarlo aún más. Con su constante ayuda, el codependiente busca generar en el otro, la necesidad de su presencia, para así sentirse necesitado y pensar que nunca lo van a abandonar.
Deberemos de tener cuidado en los programas de apoyo destinados a la codependencia para así evitar que el profesional sea visto por la persona como un sustituto de su situación de dependencia anterior, provocando así una continuidad del problema.
Tras la exposición de los contenidos más significantes y de una dinámica en la que teníamos que asociar imágenes con un tipo de adicción se abrió un intenso debate, en el cual se plantearon las siguientes cuestiones:
¿A qué edad es necesario empezar a prevenir las adicciones?
Se habló de si se debía de empezar a edades más tempranas o si por el contrario esto no debía de ser así. Desde mi punto de vista considero que la prevención en materia de adicciones debe hacerse desde el jardín de infancia, porque es desde estas edades donde el niño al encontrarse todavía en pleno proceso de socialización va poder ir adquiriendo conocimientos en torno a esta materia e interiorizarlos como negativos, es decir, como elementos que pueden ser perjudiciales para su salud y para el normal desarrollo de su vida.
¿Sí o no al consumo responsable?
Desde mi punto de vista, sí al consumo responsable aunque claro esta depende de muchos factores. Sí, siempre que se lleve a cabo como una forma de intervenir con personas que ya tienen un problema grave de adicción y nunca como una forma de prevención. Sí, siempre que ayude a no perder a más personas por el tema de las adicciones y que ayude a contralar su adicción durante un determinado período de tiempo, siendo el siguiente paso el abandono total de la adicción con toda la ayuda necesaria. Así, desde mi punto de vista tendrían cabida los programas de consumo responsable siempre y cuando se cumplieran las pautas anteriores.
¿Qué crees que como educadores podemos hacer nosotros por el tema de las adicciones?
Nuestro papel como educadores en el mundo de las adicciones está muy claro. Actuar de forma educativa como agentes de prevención en esta materia con niños desde la más tierna infancia, así como con todos aquellos que por determinadas razones se encuentren en situación de riesgo de padecer futuras adicciones. Por otro lado, nuestra función sería la de actuar en aquellas situaciones en las que la adicción ya se haya producido sirviendo de apoyo a la persona que la padece, actuando como profesionales de la educación, para mostrarles que el camino correcto a seguir es otro y que con la adicción que padecen empeoran su calidad de vida, así como perjudican a todos aquellos que se encuentran a su alrededor.
Finalmente, destacar lo valioso de esta temática y de esta exposición para nuestra formación, debido a que no ha sido tocada en ninguna otra materia de la carrera y que, sin embargo, es uno de los posibles ámbitos profesionales en los que en un futuro no muy lejano podremos trabajar. De este modo, nos ha ayudado a conocer un poco más de cerca el mismo y a que nos sean familiares conceptos que hasta este momento no lo eran.
Para terminar dejo este vídeo utilizado como campaña para evitar determinadas adicciones.
Para terminar dejo este vídeo utilizado como campaña para evitar determinadas adicciones.
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