7 may 2011

SALUD MENTAL

Salud mental hace referencia al estado de equilibrio entre una persona y su entorno sociocultural, garantizando su participación eficaz en el conjunto de la sociedad, para alcanzar bienestar y calidad de vida. Al igual que la salud física, la mental es importante en todas las etapas de la vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que no existe una definición “oficial” sobre salud mental, estando cualquier definición al respecto influenciada, siempre, por diferencias culturales, asunciones subjetivas, disputas entre teorías profesionales, etc. Si concluye la organización que los desórdenes mentales son producto de una compleja interacción entre factores biológicos, psicológicos y sociales.

Los expertos si coinciden en que “salud mental” y “enfermedades mentales” no son dos conceptos opuestos. Así, la ausencia de un desorden mental reconocido no indica necesariamente salud mental y, viceversa.

Por otra parte, la enfermedad mental, concepto enmarcado en la psiquiatría y medicina, es una alteración de los procesos cognitivos y afectivos del desarrollo, considerado como anormal con respecto al grupo social de referencia del cual proviene el individuo. En la enfermedad mental se encuentra alterado el razonamiento, el comportamiento, la facultad de reconocer la realidad o de adaptarse a las condiciones de la vida. 

Como se ha mencionado, la psiquiatría es la especialidad médica dedicada al estudio de enfermedad mental. Su objetivo es prevenir, evaluar, diagnosticar, tratar y rehabilitar a las personas con trastornos mentales y desviaciones de lo óptimo.

HISTORIA DE LA ENFERMEDAD MENTAL

Desde los tiempos más primitivos pueden distinguirse tres tendencias básicas en el pensamiento psiquiátrico:
a) El intento de abordar las manifestaciones alteradas mediante la magia.
b) El intento de explicar las enfermedades de la mente en términos físicos, o sea, desde lo orgánico.
c) Y el intento de hallar una explicación psicológica en los trastornos mentales.
Analizaremos a continuación, algunas de las épocas en lo que lo anterior se plasma de manera más visible:

Culturas preliterarias o etnopsiquiatría.

En esta época no existe separación entre “la enfermedad mental y la enfermedad orgánica”. Las enfermedades son atribuidas a causas externas mágicas y sobrenaturales que no están bajo su control y que se deben a castigos por transgresiones o en función de razones caprichosas.
Los métodos de diagnóstico y pronóstico se basan en la astrología, la adivinación, la interpretación de los sueños, etc.

Aparece la figura del “chamán”, que posee los conocimientos y el poder necesarios para ser capaz de curar las enfermedades, siendo una figura muy influyente en la sociedad de esta época.

Los tratamientos terapéuticos que se llevaban a cabo para la prevención de las enfermedades eran amuletos, talismanes, máscaras, encantamientos, olores desagradables, hechizos, sacrificios, fetiches…y tratamientos físicos como la cirugía, sangrías masajes, quemaduras, etc.

Antigüedad
En esta época se mantienen los mismos criterios sobrenaturales en la explicación de las enfermedades, aunque comienza a florecer una concepción más organicista de la enfermedad.

Siglo XX
Aparece la figura de E. Kraepelin, quien desarrolló un sistema de clasificación descriptiva sistematizada de los trastornos psiquiátricos. Da a la enfermedad mental una explicación orgánica y neurofisiológica. Su pensamiento constituye uno de los pilares sobre los que se basa la psiquiatría actual. Es el primero en describir la esquizofrenia a la que denomino como “Demencia precoz”.

Pavlov intenta dar un enfoque alternativo y formula la identificación del condicionamiento instintivo como una simple cadena de reflejos condicionados y junto a Thorndike que formula la “ley del efecto”, constituyen los pilares actuales del conductismo y abren vías para una psicología experimental.

A la vez, en función de estas nuevas concepciones, surgen nuevas maneras de ver y tratar a estos enfermos, muchos de ellos basados en el concepto medico de la etiología de la enfermedad.

Tendencias actuales
Actualmente, la psiquiatría sigue trabajando en el estudio etiológico de la enfermedad mental incluyendo nuevas factores etiológicos como la herencia genética, en busca del desarrollo de medidas de diagnostico y tratamiento más precisas para los problemas de salud mental. Dentro de nuestro tiempo, los mayores avances han sido la introducción de la psicofarmacología en el tratamiento de las enfermedades mentales y la investigación neurobiológica sobre el origen de estas enfermedades, junto con nuevos conceptos asistenciales como el de psiquiatría comunitaria.

El concepto de enfermedad mental aglutina diversas patologías, por lo que es muy difícil de definir de forma unitaria y hay que hablar de cada enfermedad o trastorno de forma particular, e incluso individualizada, ya que cada persona puede sufrirlas con síntomas algo diferentes. Estos trastornos se encuentran descritos para su diagnóstico médico en el DSM-IV.
-       Trastornos del sueño

De todos estos, el que más me llama la atención es el trastorno somatomorfo. Este trastorno se caracteriza por síntomas físicos que sugieren una enfermedad médica, pero que, una vez se ha realizado la evaluación del paciente, no pueden explicarse completamente por la presencia de alguna. Tampoco se explican por otro trastorno mental. Los síntomas ocasionan un malestar significativo en el individuo o interfieren en su vida cotidiana. Dentro de este trastorno podemos destacar los siguientes:
-       Trastorno por dolor
-       Hipocondría
-       Trastorno somatomorfo no especificado

PROMOCIÓN DE LA SALUD MENTAL
Es importante la promoción de la salud mental, partiendo de que todas las personas tienen necesidades de salud mental y no solo aquellas que han sido diagnosticas de algún trastorno mental. La promoción de la salud  mental concierne al conjunto de la realidad social y, hay que procurar que todos se sientan comprometidos con la consecución del bienestar mental.
La promoción de salud mental es un término que cubre una variedad de estrategias, las cuales pueden ser vistas desde tres niveles: individual; comunitario y, oficial. Este último nivel se desarrollaría a través de que cada estado se comprometiera en planes que reduzcan las barreras socio-económicas promoviendo oportunidades en igualdad de acceso a los servicios de salud pública por parte de los ciudadanos más vulnerables a este desorden.

Desde mi punto de vista, nuestra intervención como educadores sociales, entraría tanto dentro de este punto, la promoción de la salud, como cuando el trastorno mental ya se ha detectado. En primer lugar, es necesario intervenir educativamente para promocionar la salud, porque como ya hemos visto en otras asignaturas forma parte de nuestro campo de actuación profesional. Para ello, es necesario la puesta en práctica de campañas de información y sensibilización, entre otros recursos, para dar a conocer a la población lo que son los trastornos mentales. Esto les capacitaría para reconocerlos en caso de la aparición de los síntomas de alguno de ellos, lo que llevaría a una rápida intervención por parte de los profesionales correspondientes, algo sin duda, fundamental. En segundo lugar, intervenir educativamente cuando el trastorno mental ya ha aparecido, ayudará a que la persona acepte que este es eso, un trastorno mental y, no una dolencia física, y por otro, le servirá para la adquisición de habilidades comunicativas, que le facilitarán la expresión con mayor claridad de su problema. Además, podemos ayudar al individuo a fomentar su autonomía e integración en el conjunto de la sociedad de forma normalizada. 

Finalmente, mencionar que como experiencia personal, ya que padezco algunas de las variables del trastorno somatomorfo que antes he mencionado, creo imprescindible el reconocimiento del trastorno mental por parte de la persona que lo padece. Esto es algo sin duda nada fácil, ya que por más opiniones médicas que recibas, por ejemplo, en mi caso el dolor seguía persistiendo aunque no tenía explicación física alguna. Así, tú sigues pensando que eso es real, porque en verdad te duele, pero la curación no está en un tratamiento médico y farmacológico, sino en que tú te des cuenta de tu problema, un trastorno mental, y que solo esto es lo que produce la dolencia, por ejemplo. De esta forma, serás capaz de asumirlo y afrontarlo. Para esto, es sin duda necesaria la atención psicológica y médica adecuada, pero sin el esfuerzo de la persona, salir de esta situación es imposible.

2 comentarios:

  1. Uff!! a ver si respondo a todo y no me quedo nada para atrás.

    Veo que tu misma te has marcado la pauta de ponerte al día.
    No te preocupes por lo de la letras. Os pasa a muchos de vosotros y parece que el asunto es inevitable.
    Cierto que en las últimas entradas creo poder percibir que temas despiertan en ti más interés por lo que valoro que tu nivel de implicación esté mejorando.
    No te preocupes por el orden cronológico porque mientras seas constante no afecta en absoluto a la magnifica opinión que tengo de tu blog.
    Buen trabajo!!

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  2. Gracias Almudena por tu respuesta, porque ya hoy por fin me he puesto al día (bueno hasta el miércoles próximo), así que tu comentario me sirve de refuerzo....

    Un saludo.

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